Google quiere ser ChatGPT. Y ChatGPT aspira a ser el nuevo Google

«No quiero escribir para ChatGPT«. La cuestión, la gran cuestión, no es ésta. Aún no necesitas escribir para ChatGPT. Existe algo todavía mucho más urgente para sobrevivir, como periodista, a esta gran disrupción de la inteligencia artificial. Porque Google tiene que ser ChatGPT, y éste último aspira a convertirse en el nuevo Google.

Pepe Cerezo (Digital Journey) coordina el ensayo 'IA Generativa', en el que participan varios profesionales del sector.
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Pepe Cerezo (Digital Journey) coordina el ensayo ‘IA Generativa‘, con varios profesionales del sector.

IA Generativa. La nueva era de la información; Pepe Cerezo; editorial Trama


“Escrito por una persona”.

Empiezo por el final para explicar, tal y como lo veo, el principio. 

El final es éste, luego regreso al principio, a la fricción:  

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  • Google quiere ser ChatGPT
  • ChatGPT quiere ser Google
  • Los periodistas llevamos 20 años escribiendo para X (antes Twitter), Facebook, Google y hoy Discover
  • El vídeo corto de TikTok parecía que nos llevaría, sin remedio, hacia noticias sin texto ni enlaces
  • Mientras nos quejamos, todos los chatgpts aprenden a escribir y razonar (casi) como nosotros

Es donde estamos. 

Sobrepasados por la velocidad de estos cinco jinetes del apocalipsis, en un fin del mundo sobre el que cabalgamos como periodistas, ciclo tras ciclo. 

Es la foto fija (o el selfie, con nuestra cara de gesto torcido, con todos los CEOs de esas grandes tecnológicas detrás, como si nos estuvieran empujando fuera del encuadre). 

En las tres últimas décadas, no en vano, la Gran Fricción en las redacciones es la oposición de una gran parte de sus periodistas a escribir para las máquinas:

“No voy a escribir para Facebook; soy periodista”. 

“No voy a escribir para Google; eso no es periodismo”. 

“No pienso titular con clickbait para aparecer en Google Discover”.

“Yo soy redactor no influencer; me niego a bailar en TikTok”. 

En medio de esa negativa frente a las máquinas que ahora distribuyen nuestras noticias, llega algo que va más allá de la máquina

Es un artefacto intangible que habla, piensa y conversa, con una tesitura de conocimiento con la que bien puede contarte un chiste, bien programarte una app de citas, bien explicarte qué son los neutrinos. 

El miedo atávico a que los robots nos quiten el trabajo no había llegado a las profesiones creativas. Eran máquinas de cuello azul; no de cuello blanco

El robot ponía tuercas, no diseñaba el coche. 

Y, cada día, salían los periódicos. 

Sin embargo, las inteligencias artificiales pueden impactar, de manera bruta, en los oficios creativos (lo es: titular, enfocar, sintetizar, explicar). 

Todas las tecnológicas, todas, están en una carrera espacial, para superdotar a su propia inteligencia artificial con altas capacidades. 

Así, cada semana inventan un nuevo modelo, una super-versión del anterior, o cualquier otra funcionalidad que cree expectación en los usuarios que aún no controlan. 

OpenAI, por ejemplo, tiene una hoja de ruta de cinco evoluciones en la que ChatGPT ya es un conversador, será un razonador, como las personas, crecerá como agente de tareas autónomo, pero se emancipará del humano gracias a una superinteligencia artificial para inventar o para suplir a la plantilla de una empresa.

Por lo pronto, hoy quieren que la IA busque en milisegundos información en internet, entienda y realice al usuario algunas preguntas de confirmación para responder su consulta, en formato texto, imagen o voz, bajo un rol preestablecido o por defecto.

No es periodismo, pero empieza a parecerse al oficio (al menos un poco), que desempeñamos los periodistas: buscar, preguntar, verificar, contrastar, escribir, explicar, publicar (y leernos a nosotros mismos al día siguiente). 

La Gran Fricción, por tanto, mientras escribo esta última frase, aún no ha llegado a las redacciones, pero llegará:

– No quiero escribir para ChatGPT. 

La cuestión, la gran cuestión, no es ésta. 

Aún no necesitas escribir para ChatGPT

Existe algo aún más perentorio para poder sobrevivir, como periodista, a esta gran disrupción de la IA que se nos viene encima: 

Necesitas aprender a hablarle a ChatGPT.


Este artículo es un fragmento del capítulo titulado ‘Google quiere ser ChatGPT; pero ChatGPT quiere ser Google‘, escrito por David González, dentro del ensayo recopilatorio IA Generativa. La nueva era de la información, coordinado por Pepe Cerezo, director de Digital Journey, dentro de la Biblioteca Digital Journey, colección de la editorial TRAMA. También participan en el libro David Sanz, Concepción Saiz García, Daniel Escoda, Raúl Magallón-Rosa, Mario Vidal, Clara Soteras, Olalla Novoa, José A. Navas, César Alonso y Borja Martín-Lunas.


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