Sam Altman le pide a Donald Trump poder expoliar internet. DeepSeek es la excusa perfecta
OpenAI, empresa liderada por Sam Altman, recomienda a la Administración de Donald Trump, presidente de EE UU, poder saltarse el copyright (léase expoliar internet) para poder entrenar mejor ChatpGPT para competir con las inteligencias artificiales chinas, como DeepSeek.

Bajo la excusa de quedarse atrás frente a DeepSeek, la empresa de Sam Altman, OpenAI, recomienda al Gobierno de Estados Unidos (EE UU) abogar por el uso justo de contenido para entrenar a ChatGPT, frente al copyright, que protege los derechos de autor.
Básicamente, en un documento de cinco puntos, Altman explica que es necesario promover así la libertad, el crecimiento económico y la seguridad nacional en la era de la inteligencia artificial.
OpenAI propone un plan estructurado en torno a cinco pilares: libertad para innovar, controles de exportación, copyright como impulso, infraestructuras para el crecimiento y adopción gubernamental de IA.
OpenAI plantea una defensa explícita del liderazgo democrático en IA. Advierte que China avanza rápidamente con modelos como DeepSeek y políticas de Estado que combinan subvenciones, control estatal y acceso a datos masivos.
Para contrarrestarlo, la propietaria de ChatGPT pide una estrategia firme pero abierta, que refuerce los valores democráticos y amplíe el alcance de la IA estadounidense en el mundo.
Su propuesta al Gobierno de Donald Trump pasaría por crear un entorno normativo y económico que potencie a las empresas locales, garantice su competitividad global y preserve la seguridad nacional.
“La libertad de inteligencia significa que todas las personas puedan acceder y beneficiarse de la IA, protegidas tanto del autoritarismo como del exceso regulatorio”, afirma el documento de la tecnológica de Sam Altman.
“Necesitamos modelos entrenados con datos clasificados, adaptados a tareas de seguridad nacional para las que no existe un mercado comercial”, sostiene la propuesta.
“Los modelos de código abierto y cerrado no son excluyentes: ambos pueden trabajar de forma complementaria si construyen sobre infraestructuras democráticas”, defiende la compañía de IA.
“Las doctrinas rígidas de copyright están sofocando la innovación en Europa. Si EE UU renuncia al uso justo, perderemos la carrera de la IA”, alerta OpenAI.
El documento de la tecnológica de Altman detalla cinco estrategias que funcionarían como pilares coordinados del nuevo AI Action Plan de EE UU.
Primero, propone una alianza voluntaria entre el Gobierno federal y el sector privado para frenar la proliferación de leyes estatales descoordinadas que, según OpenAI, ralentizan la innovación.
Esta alianza permitiría a las empresas compartir capacidades y riesgos con el Estado a cambio de un marco legal claro, apoyo en licitaciones públicas y protección frente a legislaciones contradictorias como la SB 1047 de California.
Segundo, el control de exportaciones. OpenAI aboga por una segmentación del mercado internacional en tres niveles (Tier I, II y III) según su alineamiento con los valores democráticos.
El objetivo sería expandir el uso de modelos estadounidenses en países aliados y evitar su adopción por regímenes autoritarios. Para ello, propone revisar las reglas de exportación de chips, vetar el uso de modelos chinos en infraestructuras críticas y promover la diplomacia comercial con aliados estratégicos.
Tercero, la empresa liderada por Sam Altman defiende que el uso de contenidos protegidos por copyright para entrenar modelos de IA es transformador y está amparado por la doctrina del mencionado uso justo.
Denuncia que el modelo europeo, basado en restricciones y opt-outs, limita el acceso a datos y favorece indirectamente a China, donde el acceso a datos (incluidos protegidos) está garantizado por el Estado.
Cuarto, infraestructuras. OpenAI propone un plan de inversión en centros de datos, redes eléctricas, fibra óptica y formación profesional para crear un ecosistema de IA robusto, competitivo y seguro.
Sugiere medidas como créditos fiscales, aceleración de licencias para proyectos estratégicos, zonas económicas especiales para IA y un acuerdo entre países aliados que facilite la inversión en infraestructuras seguras y compartidas.
Quinto, propone que el propio Gobierno lidere con el ejemplo. Para ello, reclama modernizar los procesos de acreditación de seguridad, facilitar la experimentación con datos reales, flexibilizar las compras públicas y lanzar proyectos piloto específicos en defensa y seguridad nacional.
En su visión, EE UU debe contar con modelos personalizados, entrenados en datos sensibles, y laboratorios capaces de generar innovación al ritmo del sector privado.
El documento de OpenAI se configura como una hoja de ruta geopolítica para la IA, con propuestas concretas y una narrativa clara, en pro de preservar la libertad, escalar la prosperidad y asegurar que la IA que domine el futuro esté al servicio de los valores democráticos.
Asimismo, OpenAI menciona de forma destacada a los jóvenes como uno de los grupos más afectados si no se actúa con rapidez y visión en materia de inteligencia artificial.
«AI crea prosperidad y libertad por la que vale la pena luchar, especialmente para las generaciones más jóvenes, cuyo futuro se verá moldeado por cómo esta Administración aborde la IA», dice.
Apoya esta afirmación con datos concretos:
1. Más de un tercio de los usuarios de ChatGPT en EE UU tiene entre 18 y 24 años.
2. El 88 % de los padres en EE UU considera importante que sus hijos aprendan a usar la IA para sus futuros empleos, pero el 80 % dice que eso no está ocurriendo en la actualidad o no lo sabe.
3. Tres de cada cuatro jóvenes universitarios que usan IA quieren integrarla en su educación y su carrera profesional, y muchos están autoformándose ante la falta de oferta educativa formal.
Además, el documento destaca que más del 70 % de los padres cree que sus hijos vivirán peor que ellos en términos económicos, lo cual subraya la urgencia de preparar a las nuevas generaciones para un futuro protagonizado por la IA.
En esencia, la IA de Altman defiende que una política nacional ambiciosa sobre IA no sólo es clave para la economía y la seguridad, sino también para garantizar que los jóvenes tengan acceso real a las oportunidades que esta tecnología puede ofrecerles.
Así consta en la propuesta que OpenAI remitió a la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología (OSTP) y a la Oficina de Coordinación Nacional (NCO) de la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) de EE UU el pasado 13 de marzo de 2025.
Es una serie de recomendaciones desde la empresa de Sam Altman con las que OpenAI quiere alinearse con los objetivos establecidos por presidente Donald Trump sobre la inteligencia artificial como tecnológica estratégica.
(En resumen, Sam Altman le pide a Donald Trump poder expoliar internet).
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