Esta noticia está escrita por un humano

«Esta noticia está escrita por un humano». En la próxima década, el gran valor de nuestro oficio será éste disclaimer. El contenido creado por la inteligencia artificial inundará internet y los periodistas tendremos que diferenciarnos de los textos escritos por chatgpts, con etiquetas de denominación de origen, como las de los productos manufacturados, hecho por una persona.

Esta noticia está escrita por una persona
Anuncios
«Escrito por un humano».

En las primeras décadas de los 2000-2010, no queríamos escribir para Twitter (hoy X, en manos de Elon Musk), ni para Facebook; pero tuvimos que abrirnos una cuenta y pasar por el aro de las grandes plataformas, porque nuestros lectores estaban ahí, como el dinosaurio de Augusto Monterroso

Y tuvimos que escribir para ellos, hoy más que nunca para Google (SEO) y Google Discover.

Ahora, el mantra resuena así.

– No quiero escribir para (y con) ChatGPT.

Anuncios

De acuerdo, porque mi idea no es hacerte cambiar de opinión. 

Piensa, sin embargo, en esto. Tu negativa es una falsa fricción

Hoy escribes bajo un método de redacción que lleva en el ADN del periodismo más de un siglo. 

Los teóricos lo llaman pirámide invertida. Redactamos el qué, el quién, el cómo, el dónde y el por qué. 

Titulamos, desarrollamos en una entradilla y ampliamos en el cuerpo del texto escalonadamente, hasta donde nos limita el planillo, el tiempo de entrega o la inmediatez en su publicación.

En un acto inconsciente, pese a que internet ya no es una maqueta de periódico impreso, sintetizamos y le decimos al lector, esto es lo importante, porque te lo he jerarquizado yo, así, de arriba a abajo, mediante este método. 

Este esquema de redacción nació, no lo olvidemos, por la necesidad de transmitir las crónicas de la Guerra Civil de Estados Unidos, entre 1861 y 1865, cuando los reporteros se enfrentaban a líneas de telégrafo que podían cortarse en cualquier momento. 

El invento de Samuel Morse les permitía enviar telegráficamente sus crónicas de la contienda, si escribían así, con lo relevante arriba y lo menos importante en el vértice de esa pirámide (invertida), por si acaso.

Aquel sistema de redacción, para aquella máquina llamada telégrafo, rompió con la narración cronológica previa de contar noticias, que ya estaba condicionada por otra máquina creada por Johannes Gutenberg, llamada imprenta (1450). 

De oca en oca, los periodistas llevamos escribiendo para las máquinas así desde entonces, aunque de manera estandarizada en pirámide invertida desde que la agencia Associated Press publicó su manual de estilo en 1953.

Hacemos las mismas preguntas siempre; y puede que nos cambien las respuestas (y las máquinas); pero aquí seguimos: escribimos hoy para Google como antes escribían otros para el telégrafo.  

– No quiero escribir para ChatGPT.

No te preocupes. 

En la próxima década, el gran valor de nuestro oficio será un disclaimer bajo cada reportaje.

De la denominación de origen de lo manufacturado por robots (Made In China, Taiwán o Detroit), se saltará a una distopía, con el siguiente sello de humanidad

“Escrito por una persona”. 

Pronto, lo veremos.


Este artículo es un fragmento del capítulo ‘Google quiere ser ChatGPT y ChatGPT quiere ser Google’, del libro colectivo IA simbólica + la IA generativa, coordinado por Pepe Cerezo, director de Digital Journey, dentro de la Biblioteca Digital Journey, en el que participé como autor.


Síguenos en Google como fuente preferente
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp
Hazte Premium y apoya este proyecto periodístico
Únete a mi canal de YouTube

Anuncios

Más Noticias Relacionadas